WASHINGTON. Diciembre, 05. La recesión económica absorberá toda la atención posible del gobierno de Barack Obama dentro de Estados Unidos, y temas como la agenda migratoria pueden sufrir por ello un largo letargo, reconocen líderes hispanos y expertos en el país.
Quizás en 2010
"Soy cautamente optimista y creo que tendremos una oportunidad de abordar una reforma migratoria en los primeros dos años del gobierno Obama", declaró Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la principal organización de defensa de los hispanos.
Fuentes legislativas de la mayoría demócrata consultadas por la Agencia Francesa de Noticias (Afp) descartan que eso vaya a producirse durante el primer periodo de sesiones el año que viene, a pesar del riesgo de generar frustración entre los casi 7 millones de votantes de origen latinoamericano que inclinaron sus preferencias por Obama.
Una manifestación, oficialmente para celebrar la elección de Obama, está prevista para el 21 de enero en el centro de Washington, un día después de que éste asuma y se transforme en el primer presidente afroamericano en la historia de Estados Unidos.
Clima de frustración
"Escucho distintas versiones sobre el 21 de enero. A mi entender veremos a distintos grupos unirse y celebrar el hecho de que pudimos unirnos en las elecciones pasadas", advierte Murguía.
La división y la frustración entre los innumerables grupos que presionan en favor de una amnistía migratoria fue la causa, entre otras, del fracaso de dos iniciativas legislativas, en 2006 y 2007, a pesar de que contaron con el impulso del presidente George W. Bush.
La última tentativa, apoyada por una buena parte de los congresistas, entre ellos Obama y su ex rival republicano en la presidencial, John McCain, preveía dar al menos un estatuto provisional a unos 12 millones de indocumentados.